¿Nos comportamos adecuadamente en todas las situaciones?

Posted on 31/05/2010

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Expongo, a continuación, algunas situaciones en las que nos podemos encontrar en nuestra vida cotidiana.

Una de las máximas que no debemos olvidar cuando acudimos a presenciar un espectáculo, es la de extremar la puntualidad, para no distraer y sobre todo para no molestar a los demás espectadores. En muchos teatros, una vez comenzado el acto, no dejan entrar a los impuntuales hasta el intermedio. En el caso de los espectáculos taurinos por ejemplo, las puertas de acceso a los tendidos se cierran cuando empieza la lidia de cada uno de los toros, no pudiendo acceder a nuestras entradas hasta que el toro es retirado.

Al entrar – en cualquier espectáculo, sea el que sea –  en la fila que nos corresponda sentarnos, si ya están otras personas sentadas y hay que pasar por delante de ellas, se les dará la cara y no la espalda, al mismo tiempo que se piden disculpas por las molestias ocasionadas. En cualquier espectáculo, en el que en la sala  haya butacas y pasillos, lo más correcto es que los caballeros dejen pasar primero a las señoras y ellos ocupen los asientos junto al pasillo.

Cuando se acude a un espectáculo y las localidades están ubicadas en un palco, las señoras siempre se sentarán en primera fila y los caballeros detrás, a menos que haya suficiente sitio en las filas de  delante o que sea una de ellos, quien presida la función.

En los conciertos no debe aplaudirse después del primer tiempo musical de una sinfonía o de un cuarteto, ni tras una pausa dentro de la composición. Hay que saber esperar hasta el final. En el teatro no debe aplaudirse hasta el final del acto. En la opera o en un ballet se puede aplaudir al final de una escena y en los toros es costumbre aclamar al torero y aplaudir por su buena faena o hacerle saber que lo hace mal a través de silbidos siempre con medida y corrección.

En los transportes públicos la primera norma elemental es saber guardar la cola y ceder el asiento siempre a las señoras y a las personas mayores. Es muy importante tener preparado el abono del billete para evitar molestias y retrasos a los demás que están en la cola

Al tomar un taxi, el caballero abrirá la puerta derecha para dejar entrar a la señora, después le indicará al taxista por la ventanilla el destino y entrará por el lado izquierdo dando la vuelta por detrás del coche. Al bajarse será él quien habrá la puerta de la señora ayudándole a bajar y abonará el taxi.

En los trenes y autobuses es conveniente no hablar mucho o nada, con la persona que nos toque al lado, o simplemente saludarle y si esta persona se empeña en hablar, se le contestará amablemente sin dar pie a la conversación o se le pedirán disculpas delicadamente para leer un libro, escuchar música, ver una película… etc.

Durante los viajes, si se llevan niños, conviene cuidar que se portan bien y controlar que no molesten a los demás.

Cuando se viaja en el vagón de literas se dormirá vestido sin ponerse el pijama y se cuidaran todos los detalles que faciliten el viaje a los demás.

En las salas de espera de un médico se  saludará al entrar, dando los buenos días o las buenas tardes a las personas que ya se encuentran allí. Estas salas normalmente suelen ser silenciosas por lo que no se debe hablar muy alto. Si hay revistas para facilitar el entretenimiento durante las esperas se utilizarán con cuidado, dejándolas bien colocadas tras haberlas leído.

En la calle la principal norma a seguir es la de no llamar la atención. Si nos encontramos con una persona conocida nunca debemos llamarle a gritos. Aligeraremos el paso para llegar hasta ella o dejaremos pasar la ocasión. Nunca debemos impedir el paso de otras personas cuando andamos por la calle avanzando lentamente en grupo  charlando y tampoco se debe andar tan deprisa que demos empujones a los demás. Si es necesario abrirse camino, lo haremos siempre con delicadeza, pidiendo siempre disculpas y agradeciendo al paso que nos dejen pasar.

Las personas que van por el lado izquierdo siempre cederán el paso a los que caminan por el derecho. En las aceras el lugar que siempre se debe ceder es que esta más pegado a los edificios.

No se debe de ir comiendo por la calle, excepto si se toma un helado o algo por el estilo.

Al ir de compras, la actitud de un cliente al entrar en una tienda, siempre ha de ser amable, saludando al entrar, pidiendo las cosas con educación y agradeciendo los detalles de los dependientes. Por su parte, los dependientes han de ser amables y correctos con el cliente. No hablarán de sus cosas entre ellos si hay personas en la tienda, desatendiendo de esta forma al cliente.

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Posted in: URBANIDAD